domingo, 1 de mayo de 2022

EL PORTERO QUE BUSCABA BALLENAS EN SU TAZA DE CAFÉ



 

Hoy supe que de mi casa

a la Unidad Deportiva son dos kilómetros;

pregunté porque cada sueño que me salta

no está exento de ternura ni de esferas

de ingenuidad ni de agentes especiales

que salen a investigar

 

No por nada uso estos lentes

 

La vida suele meter mucha historia

a la mala, abre la puerta de golpe,

te recuerda lo que pasó hace treinta años

o te deja una noticia en la mesa:

un cuervo muerto con las vísceras de fuera

 

Yo sólo quiero ser portero

o intentar serlo,

paso muchos días en altamar,

en la recreación de un hombre

persiguiendo una ballena,

en los espacios que hay entre las palabras,

en el “cómo” meter a la maleta

balones y mis guantes de portero

 

Ya luego camino a la cancha donde voy por una pelota

que a veces no atrapo

 

Pero hay un cielo naranja

y el bonito canto de los pájaros

 

¿No les dije? Tengo un hermano

en la Ciudad de México

 

Iré por hielos para mi rodilla

 

Luis Daniel Pulido


viernes, 1 de abril de 2022

EL TEC AYER ESTUVO CON NOSOTROS


 

Para mi amiga Mónica Corzo Aguirre


Y pasaron muchos años. Hubo sistemas económicos que conocimos y enfrentamos en libros y plazas. El sol por las tardes te hacía ver más bonita. No te lo dije, había muchos discos de rock y un juego pendiente en el campo de tierra en la parte de atrás de la prepa. Pero lo más seguro es que no había desmontado los espejismos del lenguaje académico, estaba presionado por las buenas calificaciones y la forma (eso me dijeron) horrible de mis ojos. Y corrí a la portería y ahí me quedé, rayando mapas a donde moverme con los pies, a islas donde peleaba con enormes tigres de Bengala.

Nunca platicamos y ayer lo hicimos y fue como si lo hubiéramos hecho años, siglos, barcos navegados, juegos con el Tec, aguas de mandarina y tamarindo compartidas en la fondita improvisada de la señora que todos llamábamos “La Tía”.

El Tec, ayer, estuvo con nosotros, con su tertulia, amigos comunes, amores perdidos, la canchita de básquet, nuestros entrenadores (William Maldonado y el profe Pancho), la cafetería como el lugar más saludable, los posters de bandas de rock, mi amigo Miguel Bolaños, tu amiga Lucía Zambrano.

Y viajamos por carretera y refrendamos nuestra amistad pendiente por esas cosas que tienen las máquinas del tiempo, las luciérnagas al otro lado del mundo, los cables de los audífonos que al primer jalón se rompen.

Hoy el soundtrack sigue vigente. Un libro de poesía lo avala.

“Un avión, anoche, aterrizó de Los Ángeles…”, escucho y cierro los ojos y los abro y apareces, sentadita, en mi mesa.

Y empiezo a leerte.

Luis Daniel Pulido

 


lunes, 10 de enero de 2022