jueves, 15 de junio de 2023

¿ME ACEPTARÁN EN LA TIERRA DE LOS NIÑOS TRISTES?


 

Porque tenemos
un montón de cosas que contarnos
y ya no estás y sigo en medio de este ruido
que es sopa de cebolla o piedra sagrada
o sombra o mojarra frita
[Nunca hay un Wittgenstein en un pueblo mágico]
Porque esta soledad ya no es la luz
que sube a la calle a las seis de la tarde
Es la tierra sin muros ni senderos
ni centros de laberintos,
es lo que cae y a veces es un pájaro muerto,
el cometa de luz que se desintegra
Que esta es la tristeza —me dicen,
sometida al plomo de los días:
caminar de regreso a casa solo,
una, dos, tres, diez, mil veces
para acomodar la almohada
como se hace con un desierto,
las constelaciones
En espera de la mordida de la serpiente
El sueño profundo de las canciones tristes
Luis Daniel Pulido

EL PORTERO QUE SURCA EL ESPACIO Y NO SE QUITA SUS AUDÍFONOS


 

No entreno para jugar los fines de semana,
no hay cálculos, planos de enormes edificios de concreto,
puentes con mecanismos de información:
jugamos tal día a tal hora en Egipto
o en algún remoto espacio de tierra
o en esa geografía confusa del juego:
el pasto sintético
Entreno porque me aqueja un barco que se hunde,
una migraña que azota la puerta,
el miedo a quedarme totalmente ciego:
el cuervo que vuela al vacío
y anuncia a sus muertos,
la marea que no cede
Llueve
Porque la soledad te pone una piedra en la lengua
y nada importa más que el lance,
correr al otro lado,
tocar el poste, alcanzar el travesaño
Y hacerlo de nuevo
y hacerlo otra vez
y hacerlo mil veces
Hasta que el ruido desaparece
Luis Daniel Pulido

miércoles, 10 de mayo de 2023

CRÓNICA DE LAS COSAS QUE HAGO CUANDO VIAJO


 

Hoy leí muchas cosas,
sobre una mujer que habla con los muertos
y no dice “¡Beetlejuice, Beetlejuice!”,
avienta cartas a una mesa,
habla como cantan los cantantes
de Death Metal
Le di un golpe en la espalda
Me volteo a ver enojada
“Pensé que se ahogaba”, le dije
Leí sobre abogados transas
y de jóvenes que repiten la palabra
“disruptivo” y del mundo que empieza
donde pintan su raya
Hoy presentan un libro,
pequeñas dosis de adulaciones,
puro lenguaje inclusivo
Me llevé las manos a la cara,
bostecé, empezó a llover
y puse un disco: Sandinista!
de The Clash
Le cedí mi asiento a la señora
y su guajolote en el camión
y vi cuando caía granizo por la ventana
Y pensé en ti y los muchos géneros por minuto
que caben en un disco:
Sí, en El Sandinista! de The Clash
Someone lights a cigarette
While ridin' in a car
Some old guy takes a swig
And passes back the jar
But where they were last night
No one can remember…
Y cerré los ojos
y dije “qué bonita eres”
Luego el sueño y el cansancio
me dieron la paz que dicen merecen
los hombres de buena voluntad
Y me dormí
Luis Daniel Pulido

lunes, 8 de mayo de 2023

ORACIÓN Y CANTO DE FRANK MILLER (PARTE DOS)


 

Puedo hablar del calor,
de los títulos impugnados al boxeador millonario,
del sector editorial en general,
de tostar y moler cacahuates para una salsa
picosa y su disparo al cielo: el chile de árbol
Y la torta ahogada y Kafka y Black Sabbath
Pero no de inversiones
Vivo en un lugar desconocido, sucio
y ruidoso y sin informes de naves espaciales,
una burbuja de jabón al aire
Hoy te dije “jamás vengas a esta tierra”,
y te lo dije desesperado,
en el vacío escandaloso de lo que llaman
regional mexicano
Ve a tu fiesta y resuelve las dudas frecuentes
sobre tu empresa y bebe el mejor vino de la casa
Que cualquier bala acaba –y por igual– con la gran figura
literaria de todos los tiempos como con el ciudadano
que pasea a su perro y dice, amable, “buenos días”
No creas en esa farsa que llaman “fiesta grande”
ni que han heredado la valentía y el honor
de los grandes guerreros
Un montón de aves negras graznan en los basureros
Y el sol es el manto de los linchamientos

Luis Daniel Pulido

jueves, 4 de mayo de 2023

ACCIDENTES MARAVILLOSOS


 

Uno se enamora leyendo fragmentos
de un libro, viendo de reojo a la mujer
que pregunta por los discos de los Screaming Trees,
acariciando al conejo de la chistera,
apuntando con el dedo a la banda de rock que te gusta,
el silencio
Soy en estos casos quien enciende fogatas
en medio de la nada,
y busca en la televisión el nuevo capítulo
de Los Años Maravillosos,
y se lleva al sillón un par de cervezas,
tararea a Joe Cocker
No sé de qué van las agendas,
la vehemencia de la diversidad
y de los mártires y los unicornios
de las buenas acciones
Me he enamorado de una mujer
que además representa el privilegio,
la colonización, la música de los videojuegos
Y asesina pingüinos y el “antropocentrismo a full”
y los bonitos silencios de los campos
Al amor no se es cordialmente invitado,
a veces se requiere ser astuto y alevoso,
pues no hay nada que se pueda hacer
contra un montón de átomos,
renunciar a uno mismo:
la vida se va igual en los árboles
y los abrazos y las manzanas
y las bolsas del mandado
Y no hay agenda contra el corazón
y la mayor justicia posible:
vas, escribes algo en tus redes sociales,
regresas y nadie responde
Eso. Y sólo eso, mientras escuchas una canción
y vas por otra cerveza y abres una cuenta de Instagram

Luis Daniel Pulido

lunes, 1 de mayo de 2023

TEXAS HIPPIE COALITION


 

No podemos hablar de la academia,

ambos renunciamos a las largas conversaciones en la cocina,

a contestar las llamadas de los viejos teléfonos:

que si cómo estamos y cómo va el trabajo y los amigos

y la mudanza: pequeños exilios

 

Seguimos del mismo lado a pesar del presente

—donde suceden las cosas y hay grandes jardines

e hijos que estudian en distintas universidades—

y somos proclives, aún, a los aventones por carretera,

canciones de los 80 y esas baladas raras de nuestros padres

 

Seguimos a bordo de sistemas inmunológicos

que no nos avergüenzan: bailamos bajo la lluvia,

nos revolcamos, felices, en el lodo,

y tú tuviste hijos con picardía

y no fueron míos porque, ya sabes, el neo punk

y la revolución y las marchas fueron la épica

de las preguntas y respuestas

 

Tenía quince años

 

Y leía a William Blake y según tú decía cosas raras,

motivos que no convocaban a empujones y prisas,

me rascaba el ombligo,

esa impudicia de los roqueros vivos

(qué miedo volarme de un balazo la cabeza)

 

Pero a quién le importa las cosas serias,

los cumpleaños el insomnio la lista del súper

el gimnasio tu esposo calvo

 

Estoy donde siempre con eso que nos impide alejarnos:

las películas de El Santo y esas pequeñas victorias

que nos llevan a una isla

 

Tu canción favorita

 

Luis Daniel Pulido

 

lunes, 17 de abril de 2023

QUE EL AMOR EN ESTOS CASOS LO PUEDA TODO


 

Podría –supongo– decirte muchas cosas,
sobre cómo sobrevivir en una isla desierta,
de que en mi juventud hubo gente que cantaba
a Simon and Garfunkel,
un poco sobre los grises en las tormentas
para niños inquietos que querían salir
a jugar futbol a las calles
Hacer algo o nada,
quizá sólo verte y a la mitad del camino
darme cuenta que en este país asesinan niños
y niñas y que eso genera libros, lectores,
madres desprevenidas ante horribles tragedias
Y que en ese gran comedor para cínicos
alguien especula con tu vida
y no existe presidente de la república
ni la puerta entreabierta de un lugar seguro,
de un cielo que te honre en su lluvia,
su noche y su día
Donde te digan bonita
Y entonces me acerco a ti
y te abrazo y hablo de otras cosas:
de barcos piratas y el fuego poderoso
de los apaches en las montañas hechas
por el hilo y la aguja de mi madre
En un tapete,
verde, creo
El color no importa –digo,
y cierro los ojos y pido a Dios,
con fuerza, que nadie (nadie) te haga daño

Luis Daniel Pulido