viernes, 19 de julio de 2024

LO ÚNICO QUE SÉ ES QUE AMABA A PAT BENATAR


 

Seré breve, y obvio:
los setentas estadounidenses,
la cerveza en lata indestructible,
Richard Dreyfuss, Roy Scheider,
Robert Shaw, kermés de scouts,
Bo Dereck, Joan Didion,
el Ford Maverick 1973
Viví en una burbuja,
o en un cuarto separado,
lejos de luchadores sociales
que jugaron a ser víctimas,
y ahora –sin leer autores judíos,
han tomado el poder
“Me apena mi mala educación”,
Judas Priest antes que Homero,
el Karate Kid antes que Herzog,
Mazinger Z antes que Ulises,
Mónica Bellucci antes que Storni
Canciones para viajar en motocicleta,
posters gigantes de Led Zeppelin,
un joven solitario,
no un traidor a la patria
Black Sabbath
Bienvenidos –canta Miguel Ríos
Lugares y canciones de donde jamás me he ido
Vuelo una cometa
Luis Daniel Pulido

lunes, 15 de julio de 2024

LAS COSAS QUE YA NO EXISTEN


 

Hago una pausa a las once de la mañana,
abandono las tiendas de antigüedades
de libros raros,
las construcciones subterráneas de mi memoria,
el sonido Rickenbacker en los discos de rock
No entiendo el ruido antiquísimo de la Revolución:
sus fiestas patronales, la mosca que vuela,
las balas al aire…
los muertos, muertos que no vieron,
por ejemplo, cine de Costa de Marfil,
no supieron del blues ni probaron
una birria con todo y su consomé
Una pena morir por nada
Morir
Y que las cosas vayan de mal en peor
Hago una pausa a las once de la mañana,
se agotaron los boletos al bosque de los suicidas,
a nadie le importa Emerson, Lake and Palmer,
el sistema filosófico de las ideas,
que espere a Godot,
un WhatsApp y el escozor por contestar
Los libros y mis lecturas no existen más allá
de mi habitación,
el sol es una maravilla, el temblor de mi perro
por sus sueños, las ardillas mordisqueando
manzanas, pero…
Salgo a un país de cultura narcotraficante,
a sus hábitos y música,
círculos de violencia que se cierran
y jamás se abren
Me quedo con las palabras “Siria y Palestina”,
con lo que iba a escribir…
hasta nuevo aviso
Extraño el silencio,
buscar los porqués de la vida,
mi cuaderno de notas,
las cosas que ya no existen…
Luis Daniel Pulido

MI RAYO ES EL PUNK


 

De repente –Guy Debord no va a través de la lluvia,
es una bandera y como tal la izan, la ondean,
está en un tarro de cerveza, en la noche más oscura,
en la familia cultural chiapaneca,
en una zanja negra, negra, negra,
basurero del tiempo, itacate de sus ancestros
De repente una nueva era,
castillos de luces en el cielo,
su chiapanequidad
Qué más chiapanequidad que Chenalhó
y sus últimos veintitrés años,
el grito apagado por la inteligencia,
ese club de golf que camina
sobre sus muertos por una pizca de dinero,
el micrófono abierto
Desolación
Indolentes en su marcha al fin de los tiempos,
con su cafecito de la mañana,
la sanidad universal que les da nacer en tierras
de ríos y montañas y cascadas
y sí, el sol más bonito en las playas
“No manches, amor”, me dice la mujer
a quien leo esto: irrupción, corifeos,
asilos políticos, barcos camino al olvido,
no me detengo
Mi rayo es el punk
Luis Daniel Pulido

sábado, 13 de julio de 2024

MOTORHEAD Y UN BAGUETTE PARTIDO A LA MITAD


 

Que se viene un libro de Joseph Conrad,
o sobre Joseph Conrand,
de una catedrática de Harvard,
leo… porque tengo que leer;
igual, obligado o no, lo hubiera hecho,
hay cosas que quedan en la mesa,
como un atardecer rezagado,
una postal de la Universidad de Edimburgo
en Escocia, esas cosas raras que me pasan
No he visto el reloj,
las obras cumbres de Sebald,
pero sí la foto de Thomas Hoepker,
cinco años después…
unos jóvenes toman el sol
mientras al fondo dos enormes
edificios caen con su adagio desolador
de fuego y piedra
Quisiera quitarme esta etiqueta,
del hombre solo que intenta
reconciliarse con la vida y lo humano
Y alzar una cerveza en señal
de que estoy bien,
subirle el volumen a las canciones
de Motorhead
Pedir comida
Picar los bisteces con papas
y reconocer que no hay golpe más bajo
que en vez de tortillas te pongan
un baguette partido a la mitad
Luis Daniel Pulido

viernes, 12 de julio de 2024

COSAS QUE PASAN EN EL MUNDO, PERO NO AQUÍ


 

Me voy a la cama,

no llegaron las noticias que esperaba,

una Fundación de Letras que me pague una residencia

en Islandia, una banda punk a la que le escriba canciones,

La luz de agosto de William Faulkner,

la abundancia de un gobierno justo y socialista,

un lamento: “nos dieron la tierra”

 

No tuve visitas,

los Peripatéticos en Atenas

se tomaron selfies sobre unas piedras

 

Y sólo

 

Lo demás –extraño en tierra extraña,

me hace apagar las voces de este pueblo,

hundirlos en el silencio

 

Desaparezcan…

 

Luis Daniel Pulido

 


jueves, 11 de julio de 2024

NADA, DIGO


 

Cuando digo “nada me detiene” no es porque atacaré Tebas, ni meteré un churro en chocolate caliente para romper la dieta, esa enorme lista de lo que puedo comer y no. Lo digo como si fuera un rayo en la noche, un golpe en la mesa, el trueno que endereza los árboles torcidos de mi cerebro gracias al esfuerzo y la resistencia: subir y correr una larga montaña, custodiar tesoros enterrados por náufragos que salen al mar en época de lluvias. “Nada me detiene”, digo, como último acto de sobrevivencia. Ya no hay canchas de fut ni porterías. Soplo a los mosquitos que rondan mi rostro. Tomo algunas fotos. Regreso a casa y leo un mensaje: “El nuevo régimen político y económico se construirá a través del diálogo democrático entre todos los mexicanos”. Escupo mi café.

 

Luis Daniel Pulido


domingo, 7 de julio de 2024

FELICES SESENTA


 

Jugué futbol con la libertad de aquellos años, celebrando la lluvia infinita que nos daba cobijo pateando una pelota, reivindicando los hits en inglés de los años 80, leyendo esos libros que ahora llaman clásicos. Participé en Ligas y competencias, hubo derrotas y victorias, y cabe decir –por las aceitunas o la luz de una palabra nueva o por lo que sea– que fueron más victorias. Pero crecimos y al alba sucedieron muchas cosas: caminos que se abren cuando la carne nos separa de los sueños. Y tuve un impasse de casi 40 años. Todos me olvidaron menos uno: mi querido amigo Gaby. En ese mundo oscuro de Esquilo en los Balcanes, de Marky Ramone enojado con los Smartphones, de Lucio Cabañas en las montañas, sólo Gaby mantuvo contacto conmigo. Siempre una llamada para aquel extraordinario portero hundido en su mundo de sombras. “¿Cómo vas mi Dany?” “¿Todo bien, mi Dany?” “¿Necesitas algo?”. Hasta regresarme a jugar futbol con los viejos y con los nuevos amigos. Qué felices fuimos jugando en el Tec de Monterrey. Ayer no hubo juego ni gritos ni porras ni grandes goles ni atajadas increíbles porque lo que nos convocó fue el cumpleaños de mi amigo, sus 60 años de vida. Y ahí estuve, reunido con sus mejores amigos y su familia amorosa. “¿Cómo estamos, mi Dany?”, me pregunta Gaby cuando entro al salón de fiestas. “Excelente”, contesto. Nos abrazamos.

Luis Daniel Pulido