viernes, 17 de enero de 2014

BIBLIOTECAS


En la casa hay pocos libros
–tuve  que vender algunos en galerías y estacionamientos–
y fue como dejar distintas teorías sin dientes,
igual que las onegés de la América indígena
o las entrevistas a cantantes profesionales

No voy a recuperar esos espacios,
hoy disfruto poner una pistola en la sien
a quien entra a robarme,
gritarles improperios hasta arrodillarlos

Disparar o no disparar, that’s the question

Pero el hombrecito llora y se orina;
olor a orina y marihuana, qué fastidio

Reconsidero: Nada de esto vale la pena
y salgo a la calle a buscar forcados portugueses,
calles amplias de terracería,
el arduo camino que me hace extrañar los libros


Luis Daniel Pulido

1 comentario:

LoLiTa dijo...

No dispares, una mirada tuya basta. Eres tan imponente

Besos