jueves, 5 de octubre de 2017

PUNISHER EN PLAYA DEL CARMEN*



La soledad se la debo a T. S. Elliot,
a los ojos saltones de los peces dorados,
a los lienzos de Heinrich Lossow,
a las maletas inmóviles de las salas de espera,
a los pisos pulidos de los hospitales,
a los cactus de un canal muerto,
al desierto que dejan los golpes en la mesa,
a las mujeres que me obligaron a mantener la calma,
a los medicamentos –que como quien acerca
un barco al mar– me convirtieron en el cordero
protagónico del éxito

Al reloj con manecillas y la luz que se cuela bajo la puerta,
a la afanadora que corre las cortinas y me dice que el bar
abre en dos horas

A todo eso y la gotera en el lavabo como un pedazo
de carne que se deshace

Luis Daniel Pulido

*Del libro PUNISHER ENTRE NOSOTROS


TOM



Te has ido Tom,
y qué bien que no eres parte de ese discurso
“es poeta, editor, autor de los libros bla, bla, bla”,
despropósitos de ciertos sujetos
y su trance personal de ensoñaciones

Eres Tom y te saludo y agradeces el gesto
y te paras al costado de una ola, un relámpago,
una carrera de caballos y reduces al mínimo el poema

La muerte en ti no es aparatosa ni llamativa

Se despliegan espejos y ya no te veo

Luis Daniel Pulido


lunes, 2 de octubre de 2017

SI PUDIERA YA NO ESTARÍA AQUÍ*



Es la entrada principal –escucho.
Ha de ser un país, una biblioteca,
una tienda de discos

De cuando acá la soledad
es parte de las mesas de diálogo,
una septuagésima feria del libro,
de algo que pasó hace catorce años,
el pasto seco de los campos de batalla

No

El éxito es un grito atroz y perturbador,
el pulpo en la mancha de petróleo
que lucha hasta el final,
el centro salmonero para el hombre
de negocios

No

Lo mío no es un proyecto de vida,
lastres que detonen el alma transparente,
noticias en línea de culturas remotas:
reduzco la ostentación a un largo etcétera

Y es probable –como otras veces–
que no te conteste las llamadas,
sume puntos a los distintos foros
de discusiones

El interior de cristal de la computadora
encendida es algo que no me interesa

Luis Daniel Pulido


*Del libro PUNISHER ENTRE NOSOTROS

jueves, 14 de septiembre de 2017

EL KUNG FU DE LAS CAUSAS PERDIDAS*



La soledad no es como la de años pasados:
de nueve a seis, hoteles del centro,
un hippie frente al fuego

De epitafios bien pensados y solemnes,
botellas de whisky manchados de dentífrico,
comensales aislados

La soledad ahora exige las brasas de la indignación,
arde en reivindicaciones, muerde riñones,
te pone contra la pared

Un terremoto también es el lugar más oscuro de la Tierra

Luis Daniel Pulido


*Del libro PUNISHER ENTRE NOSOTROS

miércoles, 6 de septiembre de 2017

DEADPOOL, CONFESIÓN DE FE


El temperamento no es una ciencia política ni social, es el ser humano transfigurado, grito sordo que nos diferencia de otros.

El cerebro opera y va conformando planos, escenarios, disfunciones. Es en esto último donde hago un alto, electroencefalograma en mano, espectáculo neuronal de islas no precisadas, de subibajas, hipotermias, francotiradores.

He sido malo y violento, y lo he sido desde niño. Viví aislado, pero conforme pasaron los años encontré en el humor, la risa y el placer mi nuevo código genético.

Hice cosas buenas, no muchas, algunas en el terreno deportivo; las últimas, desafiando el poder militar de la literatura.

Soñé que soñaba que era un buen hombre y me enamoré y amé y aunque nunca tuve hijos, en la parte de una neurona sana supe decir correctamente el nombre de ellos y el de su mamá.

No pretendo disculparme por lo que hice, ya que cada modelo propuesto tiene valores y significados que suelen manejarse como ejemplos y no, no quiero eso.

Y es que no me siento mal, me siento triste y abatido y sólo quiero despistar a la mujer que amo y sembrar –en su ausencia– amor en la tierra de una linda maceta no como resultado de tomar a la hora indicada los medicamentos, sino porque he amado desde mi corazón de niño y no desde un cerebro maltrecho, disfuncional y siniestro.

Quizá, se me ocurre, despedirme con el sonido de un libro que se cierra porque está comprobado que éstos, contrario al mundo de la medicina y la ciencia, conllevan una actitud más abierta y generosa.

Sólo espero que olviden al autor canalla que les dedicó poemas.

Luis Daniel Pulido


martes, 5 de septiembre de 2017

EL MUNDO YA NO ESTÁ AFUERA


Los territorios, por muy pequeños que sean,
se caminan como aldeas globales:
son puertas siempre abiertas,
el pase de abordar igual es un grupo de arte feminista,
scorts disponibles las veinticuatro horas del día,
bienales de inversión y calidad educativa:
libros electrónicos, el manejo eficaz de la utopía,
la vuelta de tuerca, el joven aprendiz de lo que sea

El ruido que avanza con repeticiones,
apariciones, figuras rancheras,
autores, libros anteriores, académicos

La maquinaria de puntos de vista evita las notas preliminares,
las reminiscencias

La certeza es el idiota jovial de todas las fiestas


Luis Daniel Pulido

PODEROSO ANIMAL ES EL AMOR



Yo no me quería casar,
decir ‘salvo honrosas excepciones’
o ‘salvo que usted sea un jinete del apocalipsis’

Casarme como lo han hecho mis amigos,
que permanecen a flote,
asoman la cabeza como el monstruo
de la laguna negra

Que tenían greña, bourbon y motocicleta;
bulldogs de ojos rojos, puños libertarios,
Pepto-Bismol, alberca los fines de semana

Yo no me quería casar,
decir ‘acepto’ con un hálito de voz,
yo que tenía voz de trueno,
placas de metal en la cabeza,
Sugus de limón, motosierra

El amor es cabrón –digo,
y firmo el libro de los muertos,
la invisible máquina de arena


Luis Daniel Pulido