
Dicen que en la poesía se compite,
que hay acervos, públicos y recintos,
exposiciones permanentes, fortunas
partículares, enormes filas de muertos
vivientes
Yo le apuesto al luminoso misterio
de los pozos para solitarios lanzamonedas;
a los recortes, los balazos, las fotocopias,
el whisky en las rocas
La verdad: poco me importa Chiapas
y sus culpas y sus tamborcitos de paz
y guerra
Hoy amo a una mujer, mañana a otra,
me vuelvo odioso o famoso y tomo
mis cosas y me largo a jugar futbol
y soy un buen gourmet o simplemente
ese mal hombre que no te devuelve
las llamadas
Insisto: olvida la poesía, a sus jardineros,
veterinarios y hojalateros y rompamos
ventanas a pedradas
En los cristales rotos está 810 veces
el mismo niño que te lleva al mar y te esconde
los mapas para que no regreses a pesar
de que todos los jueves compres tu boleto
y sepas que nadie, nadie te espera en los aeropuertos





