martes, 11 de agosto de 2009

JAMÁS IZAREMOS BANDERAS


No sólo es el hombre que busca empleo,
es el riesgo a perderlo todo,
a quedarnos en el camino
o repetir puntos de salida;
la arrogancia de no tener un país natal
y liberarse de cantar himnos insoportables
porque la vida también de eso se trata:
de conceder extrañas excepciones a la regla
sin el rigor socialista de la corrupción y la decadencia,
sin ejemplos ilustrativos de lo que llaman futuras generaciones:
sin banderas que alivien su carga enviando niños
a buscar el cíclope de las limosnas,
sin tomar distancias y volvernos trasparentes
a la velocidad del sonido:
como un avión que estalla en el cielo
y se difumina en nuestras manos sin sobrevivientes

5 comentarios:

ana claudia dijo...

Estoy contigo, siempre estaré contigo

Te quiero tanto

Eres mi bebé

chiapaspc dijo...

Hola, sobre el mismo tema y si quieres publicarlo, acabamos de lanzar una Bolsa de Trabajo Chiapaneca en http://trabajo.infotgz.com queremos darle publicidad a ver si nos ayudas, gracias.

GODDES dijo...

A la distancia, nuestros país pasa de ser triste a dramático. Pero verlo a través de tus ojos nos ha hecho llorar y no sabemos si de rabia o precisamente de tristeza

Un abrazo a ti, el más grande, el más afectuoso

Yuri & Irving

Lord Edramagor dijo...

Me estoy preguntando sobre aquellas palabras de las que no conozco el significado: desde tandem hasta tangram, desde ábcide hasta zen; supongo que la verdad -no la histórica, que de esa discutirán los que nos precedan- no recide en el significado.
Un gran abrazo Pulido. Esperemos coincidir pronto.
Atte
Yo, hoy que ando de melancólico.

luis daniel pulido dijo...

Claudia:

Gracias, tu ternura me abraza y me abrasa en esta ciudad cruel y violenta

Un abrazo desesperado

ChiapasPc:

Va. Ya mandé la página a otros, que como yo, hemos perdido el rumbo

Yuri & Irving:

Ese abrazo es para mí mi único país y mi única forme de hacer nacionalismo

Estimado Lord, Señor de los Raids:

Gracias por escribir y con ello estar. Qué difícil se ha vuelto la melancolía en esta ciudad

Espero, también, coincidir contigo

Un gran abrazo