jueves, 14 de septiembre de 2017

EL KUNG FU DE LAS CAUSAS PERDIDAS*



La soledad no es como la de años pasados:
de nueve a seis, hoteles del centro,
un hippie frente al fuego

De epitafios bien pensados y solemnes,
botellas de whisky manchados de dentífrico,
comensales aislados

La soledad ahora exige las brasas de la indignación,
arde en reivindicaciones, muerde riñones,
te pone contra la pared

Un terremoto también es el lugar más oscuro de la Tierra

Luis Daniel Pulido


*Del libro PUNISHER ENTRE NOSOTROS

miércoles, 6 de septiembre de 2017

PRIMERA RESURRECCIÓN*



He visto a una mujer bellísima en el Banco,
como a las 13:45, cuando la etimología
es el dolor de cabeza de los estudiantes de prepa
y los derechos individuales la Roma de Nerón,
la bomba de Hiroshima, el eco en la montaña,
no me digas: Calígula

Nada que opaque la belleza de la mujer
de las 13:45 en el Banco,
nada de poderosas ciudades-Estado,
gestas de poesías inmortales,
candiles de cocina,
ratones de fonda rumbo a la escalera

He visto a una mujer bellísima en el Banco,
a las 13:45, y ya hay nuevas teorías sobre la elipsis,
las resonancias, la lluvia, los bosques de encinos,
las plataformas mnemónicas

Cedo mi turno

El barco que navego me alcanza para otra vuelta

Luis Daniel Pulido


*Del libro PUNISHER ENTRE NOSOTROS

DEADPOOL, CONFESIÓN DE FE


El temperamento no es una ciencia política ni social, es el ser humano transfigurado, grito sordo que nos diferencia de otros.

El cerebro opera y va conformando planos, escenarios, disfunciones. Es en esto último donde hago un alto, electroencefalograma en mano, espectáculo neuronal de islas no precisadas, de subibajas, hipotermias, francotiradores.

He sido malo y violento, y lo he sido desde niño. Viví aislado, pero conforme pasaron los años encontré en el humor, la risa y el placer mi nuevo código genético.

Hice cosas buenas, no muchas, algunas en el terreno deportivo; las últimas, desafiando el poder militar de la literatura.

Soñé que soñaba que era un buen hombre y me enamoré y amé y aunque nunca tuve hijos, en la parte de una neurona sana supe decir correctamente el nombre de ellos y el de su mamá.

No pretendo disculparme por lo que hice, ya que cada modelo propuesto tiene valores y significados que suelen manejarse como ejemplos y no, no quiero eso.

Y es que no me siento mal, me siento triste y abatido y sólo quiero despistar a la mujer que amo y sembrar –en su ausencia– amor en la tierra de una linda maceta no como resultado de tomar a la hora indicada los medicamentos, sino porque he amado desde mi corazón de niño y no desde un cerebro maltrecho, disfuncional y siniestro.

Quizá, se me ocurre, despedirme con el sonido de un libro que se cierra porque está comprobado que éstos, contrario al mundo de la medicina y la ciencia, conllevan una actitud más abierta y generosa.

Sólo espero que olviden al autor canalla que les dedicó poemas.

Luis Daniel Pulido


martes, 5 de septiembre de 2017

EL MUNDO YA NO ESTÁ AFUERA


Los territorios, por muy pequeños que sean,
se caminan como aldeas globales:
son puertas siempre abiertas,
el pase de abordar igual es un grupo de arte feminista,
scorts disponibles las veinticuatro horas del día,
bienales de inversión y calidad educativa:
libros electrónicos, el manejo eficaz de la utopía,
la vuelta de tuerca, el joven aprendiz de lo que sea

El ruido que avanza con repeticiones,
apariciones, figuras rancheras,
autores, libros anteriores, académicos

La maquinaria de puntos de vista evita las notas preliminares,
las reminiscencias

La certeza es el idiota jovial de todas las fiestas


Luis Daniel Pulido

PODEROSO ANIMAL ES EL AMOR



Yo no me quería casar,
asumir largos caminos a la paz mundial,
decir ‘salvo honrosas excepciones’
o ‘salvo que usted sea un jinete de la apocalipsis’

Casarme como lo han hecho mis amigos,
que permanecen a flote,
asoman la cabeza como el monstruo
de la laguna negra

Que tenían greña, bourbon y motocicleta;
bulldogs de ojos rojos, puños libertarios,
Pepto-Bismol, alberca los fines de semana

Yo no me quería casar,
decir ‘acepto’ con un halito de voz,
yo que tenía voz de trueno,
placas de metal en la cabeza,
Sugus de limón, motosierra

El amor es cabrón –digo,
y firmo el libro de los muertos,
la invisible máquina de arena


Luis Daniel Pulido

jueves, 24 de agosto de 2017

TIENES LA PALABRA, DOOM



No soy un hombre comprometido:
no tengo problemas de tiempo,
decepciono muy fácilmente
al mausoleo feisbukero
que te exige jugar con rapidez:
el clubecito de castillos de arena,
fichas de la verdad verdadera

No tengo quince libros publicados,
no tengo a disposición la mayor
cantidad de información posible
y sus contrapartes morales

No poso como el pájaro libertario
en el ojo del otro,
no llevo cámaras y micrófonos
hacia el animal que agoniza,
al cuarto de rezar de los desaparecidos,
a la zanahoria en el culo de los protagonistas

No soy –los tiempos así lo marcan–
un hombre con urgencias personales:
por acuñar cierta posibilidad histórica,
levantar el puño en el estacionamiento,
hablar por la humanidad completa,
adoptar la mejor posición reflexiva
todos los días del año

Escucho rock, leo algunos libros
y me pongo mis audífonos de autista
que me apartan del ruido

Y me siento

Igual te doy un puñetazo en la cara
y camino a ninguna parte

Luis Daniel Pulido

sábado, 19 de agosto de 2017

MISS REIKI



“Te voy a hacer reiki, anda”,
en tres actos, un Spa,
círculos de paz

Pondré piedritas calientes,
abedules de cuarzo, el mundo maya:
mi agencia de viajes

“Te voy a hacer reiki, anda”,
cuchi cuchi, gordo, pan de caja,
migajón humano

Pondré manzanas verdes,
leche de tetas en flor,
de vaquita coronada por veganos,
bisteces que se fueron

“Te voy a hacer reiki, anda”,
con el ombligo de fuera,
puertos de esperanza,
el oro de los templos,
muévelo, muévelo

Reiki,  reiki, reiki, reiki, reiki

El perreo es un caracol lento, mami


Luis Daniel Pulido