viernes, 28 de abril de 2017

NO TODOS SON SEBASTIAO (PERO UN NIÑO SOLITARIO ATISBA BARCOS EN EL HORIZONTE)

Foto: Sebastião Salgado

No es el fonema aleatorio de la violencia
por el que paga Europa o el Pulitzer americano;
es el borrador de la infancia en los pequeños
remolinos de la conciencia:
la lluvia que golpea la ventana,
NO la persistente firma de propietario,
la socarronería noticiosa de la tragedia

Aforismo de luz y sombra,
NO la civilización de espectros propios y ajenos,
los que se olvidaron de los mundos imposibles
y se apoltronaron en una pila de cadáveres:
animales de carroña que no atisban límites
y atiborran el guardarropa de denuncias sociales

Olvidaron –una vez que ganaron premios–
los subrayados de sensibilidad y ética:
comadrejas del cuarto oscuro,
moscas (y compañeritos) de la prensa

Luis Daniel Pulido

domingo, 16 de abril de 2017

CANTO I: EL PUÑO DE DRIZA




Yo si quise llegar a la luna,
decir “el futuro es hoy”,
tener amigos –no importa–  con padres
sobreprotectores: que si Pablito, Gina y Pilo;
y Chava, la Nena, Ficho, Magda

Tener un banquito junto al fuego,
subir a la azotea: ser un gigante
bajo la sombra de una cometa

Yo si quise llegar a la luna,
un jueves quince de mayo,
a las seis de la mañana:
constelación de porras en México 70,
sentir descalzo la tierra

Perforar con los dedos el papel de china
y ver a través del bosque:
río abajo, cardúmenes violetas,
un beso de mamá: la hojarasca,
danza de timbres postales

Yo si quise llegar a la luna:
mar a profundidad,
alta montaña de los Cherokees,
el viejo lobo que muere


Luis Daniel Pulido

jueves, 23 de febrero de 2017

SALVANDO EL AMOR EN TIEMPOS VIOLENTOS





El amor fuera del papel,
sin letras chiquitas,
cláusulas con un largo índice de demandas,
sin lobo en medio del bosque,
Sor Juana remasterizada

El amor en horribles noches de tormenta,
en barcos al borde del abismo,
en barriles de cerveza,
rock and roll toda la noche

El amor sin V de Vendetta,
gánster decepcionado,
Calígula de aves negras revoloteando,
piedras en el camino

El amor sin dolores de cabeza,
sierras eléctricas, asesinos seriales,
preguntas incómodas:
“¿Quiénes son todas esas mujeres
en tus redes sociales?”

El amor como moneda al aire,
juego de pin pon, acusado al paredón,
un último deseo “no dispares”

Si te vienen a contar cositas malas de mí,
no les creas y márcame cuando se te pase


Luis Daniel Pulido

martes, 21 de febrero de 2017

MUCHACHO RUDO CON MUCHACHA DE FORO CULTURAL INDEPENDIENTE



En México se come bien –le dije a la aficionada
a los arcos barrocos, el espacio exterior,
las bancas en los parques con palomas,
la educación sentimental en 140 caracteres

“Olvídalo, se come en exceso”,  corrijo como quien
da pausa a la música en Spotify y se sabe es el ronroneo
del tren a medianoche, el único rostro masculino
que da seguridad en caso de incendio, ataque nuclear,
seres de otra galaxia, ex mujeres enojadas

La comida –genealogía de conquistadores y conquistados–
es corona de azahares, tallo con espinas,
duelo de vaqueros, la pregunta desafiante:
“¿Quién morirá primero?”

“Nadie”, le digo a la aficionada a Bukowski,
el performance, el ruido de fondo,
la zozobra, los travestis asesinos

Un eructo, como un conejo de fuego,
abre los labios de la muchacha
que alcanza a decir un casi inaudible
“qué pedo”

El Alka Seltzer ha equilibrado el Universo –digo yo
con las pepitas de calabaza que ya no quiso aceptarme


Luis Daniel Pulido

lunes, 6 de febrero de 2017

jueves, 1 de diciembre de 2016

HOMBRE PRÁCTICO DEL SIGLO XXI (PARTE DOS)


Como tú no lo haces
–te vas de compras, viajas  a otros países,
te tomas selfies a cielo abierto–
te cuento lo que ha pasado en el mundo
los últimos tres días:
tu abuelo empezó a encorvarse,
tus amigos de la universidad te invitaron
a la reunión de fin de año,
la adolescente del departamento de arriba
me enseña las tetas,
y los Vaqueros de Dallas han vuelto a ser grandes

Como tú no lo haces
–te limitas a deslizar tus dedos a una larga
lista de pendientes,
a los objetos voluminosos en el Arte,
el hashtag, el café orgánico–
te pongo al tanto de algunos detalles:
las termitas no respetaron el sello
de exclusivo mobiliario mexicano,
tu jardinero cuando me ve baja la cabeza,
tu hija compra cocaína y monta dragones
según me dice y los punks y los skinheads
entraron a escena

Como tú no lo haces
–organizas patanes de la iniciativa privada,
ofreces espacios libres de humo a San Judas Tadeo–
te dejo en una nota las tragedias que harás frente
cuando regreses:
los estragos del tiempo al verte en el espejo,
el árbol al fondo que se deshoja,
un montón de nombres que desconoces:
Sidney Furie, Billy Wilder, Julie Dash

No temas: te dejo prendidas las luces de la cocina


Luis Daniel Pulido

BOOGIE WOOGIE MAN



Me preguntaron por ti hace poco,
fue en un café, en tu tierra,
lejos de la industrialización de los textiles,
la monocromía de principios de siglo

Me preguntaron por tu glamour
de líneas negras y sólidas que remarcan tus ojos,
el tinte de rubia –papel clave para tu éxito–
en tu foto del aeropuerto de Los Ángeles;
que cómo, sin consultar especialistas,
sabes de ciencia, constructoras, aerodinámica

Y otra pregunta, que considero sin importancia,
pero me remite a nuestros años en la secundaria:
de tus lombrices en la panza

Hemos crecido: celulares última generación,
viajes internacionales, amigos en muchas partes
del mundo, autos que nunca soñamos

Hemos crecido: tres días y dos noches en el Sheraton
de la Ciudad de México, paneles de moda para tus ojos verdes:
ojivas luminosas de una parte del mundo que no ubicas

Y te doy cuatro opciones: Israel, Palestina, Tangamandapio,
Argentina

Olvido tu respuesta y me despido de tus amigas,
en un café, en tu tierra, sin detalles de la operación
“secundaria técnica”, la indiscreción entre damas y caballeros,
la música rock que no echó a perder tu vida

El camino de regreso a casa es largo y tú tienes mucho
que consultar en Larousse y Wikipedia


Luis Daniel Pulido