jueves, 3 de agosto de 2017

CUANDO LE GUIÑABA EL OJO IZQUIERDO A LIDIA LAFLOR

Restaurante La Forteza, Tuxtla Gutiérrez, años 70


Mátame pero no me dejes
—El punk

Pude ejecutar una machincuepa,
reclamar mi lugar en tus algoritmos
de capataz –perdón, administradora
de empresas;
no salir derrotado por la puerta de atrás:
dieciséis aviones de papel que cayeron al mar

Me fui a invocar al Diablo,
el zumo de naranja por las mañanas,
el chile habanero en la carne de puerco:

Tengo que olvidar que ya no existen las trattorías,
las discotecas, las películas en blanco y negro;
y el humo de los cigarros, el futbol de salón

Las tardeadas, el cine Vistarama,
ni qué decir: mis papás

Me quedas tú y pongo a manera de soborno
un par de billetes en la mesa

Ya sabes: nos alcanza para dos cervezas


Luis Daniel Pulido

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