
En Campeche se murió Cleotilde, amiga de Laura y sobreviviente, hasta donde pudo, de piratas disfrazados de vendedores ambulantes
Puedo imaginar sus ojos tristes buscando, entre la agricultura de su agenda, una fuente de chicharos untados de mantequilla y la reforma campesina para prevenir que los elotes no terminen siendo una ciudad china
No es que ella haya sido una apasionada de los accidentes, pero no era casual su afición a la serie Nascar y los carritos de feria chocones
Cleotilde era tímida como lo son los espíritus que ofrecen, entre lo temporal y lo eterno, un estanquillo de juguetes y al mismo tiempo la puerta de entrada al cielo
¿A dónde fue?
Supongo que a donde van los piratas que jamás quisieron bajar a tierra firme por aquello de que odiaban los hoteles.
En Campeche hay una fundación en su nombre y escritores que no dejan de comer deditos de queso hechos por Laura en su horno de microondas previa receta de la abuela.
Yo, desde Chiapas, me pregunto ¿Por qué tenía ese nombre tan feo?