miércoles, 9 de noviembre de 2016

ORACIÓN Y CANTO DE CHUCK NORRIS



Han pasado muchas cosas desde que apagué el celular,
que bajo la gran catedral londinense
–St. Paul, creo que se llama–
hay una mancha de pájaros que llevan en el pecho
la brisa de las seis de la mañana,
el murmullo de las olas, puertas abiertas,
timbres postales

Odio el recurso literario bajo la manga,
el auditorio que, de pie, aplaude
y espera que salga de no sé dónde
un coro de ángeles,
los niños triquis de Oaxaca

Si uno se aísla –sibarita, gourmet, ideólogo,
utopista, jardinero, Like a Rolling Stone,  Harley Davidson–
es porque las distancias, largas o pequeñas,
se asemejan al decorado de interiores de una casona de ricos
en Los Cabos y no al aceite de las motos en la carretera,
a la cara de un boxeador de los setenta

Maldito seas Harry Potter, cuánto daño has hecho
–imagino que grita Chuck Norris y todos lo seguimos


Luis Daniel Pulido

1 comentario:

Alonso Vargas dijo...

Es gusto leerte, muchos más éxitos en tu camino.