lunes, 26 de marzo de 2012

NUBES EN UNA MANCHA DE SANGRE

Foto: Carlos Nunez



Qué puedo decirte. No hay nada nuevo.
Operaciones deficitarias no sólo existen
en el uso de capitales, los tiene la vida misma,
las reservas de carbón, el aire limpio.

Mamá sigue enferma y duerme cuando
le tomo la mano; y duerme al sur de una ciudad
sin cancilleres, monjas ni manjares: duerme, simplemente.

Los vecinos, caramba, avellanados, mortecinos.
Lo mejor es no cruzar palabras, memorias,
procesos, mucho menos espíritus de resistencias.

Ayer te canté Disarm*, hubo tiempo y no fue necesaria
la camisa azul impecable, los zapatos limpios,
la hierba de una bala recién usada. En esta tierra
no tengo porqué ser buena gente. Que ardan.
No crees.

He intentado –no te lo había dicho– dejar de fumar:
deduzco ampliaciones a la sala, a la base de Cruceros,
al terreno de pruebas, al noventa por ciento de las maldiciones,
a la patita de conejo.

Digamos, pues, que ando en eso.



*Es una canción de The Smashing Pumpkins


2 comentarios:

spawn dijo...

Eres de otra galaxia!!
Simplemente transportas el aa a lo etereo!!!

luis daniel pulido dijo...

Estimada Spawn:

Tengo carita de marcianito, soy ojón y panzoncito, aunque ya estoy jugando mucho fut con mi socio de la editorial y otros amigos. Agradezco tus comentarios, que son también de otra galaxia, ya que aprecieron en forma de cometas en mis ventanas abiertas

Un fuerte abrazo