miércoles, 17 de agosto de 2011

YO, CHINCHO



Me dice la terapeuta –tengo problemas
de conducta y con los periplos de guerra
que esto provoca– que el barco pirata
del que te hablo en realidad es mi casa.
Simple. Directo. Sin mentas de por medio

De repente no hay herida, historia,
retinas con yacimientos en el centro
de la Tierra

Dice, además, que tengo cuarenta años,
que en mis huesos se sedimentan golpes
y cinco fracturas, que en mi corazón
no hay cajitas para abrir y lo más triste:
Que yo no inventé la pizza

Dice que ni se me ocurra buscarte,
que los fondos con vistas aéreas
no son hojitas de tenmeaquí,
sino el sillón verde donde todos
los viernes tengo sesiones
de preguntas y respuestas

Que el “instructivo para jugar como el Barcelona”,
en realidad es una receta, no el pago de un jeque
saudita por mis goles al Manchester

Que lo que tengo no es una nube gris
en un cielo muy claro, que necesito
medicinas y que me las compra
Nadia Villafuerte

Pero a veces te envío cosas con Mariana
y me escondo en la cama como gusanito
en mango filipino



4 comentarios:

LoLiTa dijo...

De repente no hay herida, historia, retinas con yacimientos en el centro de la Tierra...tampoco dinosaurios

Te quiero

Besos

Karen Kawakabu dijo...

Eres mi sueño, el niño con el que hablo siempre, no importa la edad, importa que nunca te vayas, que nunca me dejes

Te quiero mucho

marina dijo...

CHINCHO, LO QUE PASA ES QUE ERES MUY PELUDITO, JAJAJAJAJA

BESOS

TODO VA A ESTAR BIEN, YO TE CUIDO

SIEMPRE

claudia dijo...

Cuando escribís poemas como éstos, se disipan todas las nubes, entonces tu terapeuta tiene razón, el cielo en tus palabras es muy, muy claro. Besitos