martes, 27 de julio de 2010

JACK SPARROW

Bessie Cerón



Y el silencio, ese cortejo en papel pergamino donde se escriben palabras como quien templa los labios de una mujer después de comer chocolates, cae en relativa calma o abandono. Nada de ideas a volumen alto, ni un cerebro con celo poético que resuelva libertades. Sólo un pirata que estrecha entre sus manos el pan y la sal, mapamundis de agua clara y peces que le tiran a los patos.

Imposible, en estos casos, desarrollar teorías sobre el romanticismo, el neobarroco, la abstracción geométrica; si Carpaccio, Gauguin, el lapidárium o la Mata Hari. Sólo estos ojos descomunales que como monstruos indefensos caminan por las avenidas en busca del gran éxodo de pájaros: el vuelo con todo y flujo de diamantes, el haz de luz que se disuelve en el agua, el albatros que traza el cielo en mi pulgar derecho.

He aquí mi barquito de papel, el paso a paso contra la tormenta.

Entonces dar vueltas y vueltas como un oso polar mal herido a mil años luz del Ártico cristalino, pintarrajear cuadernos con ganas de hablar, decir punto y aparecer tortugas luminosas de melaza en cafés con leche a las seis de la tarde. O delfines que atraviesan el firmamento y dejan estelas cuyo sonido es similar al galope de los corceles. El sueño que se asoma a un hoyo como el niño que espía y ve las piernas de una mujer que huele a manzana en maderas de un barco noruego: la suave profundidad del Mediterráneo en un negligé que cae.

Y el barquito de papel con las banderas en alto tras abrirse el alba en las grietas de la luna de octubre. Un lobo con ojos atentos hacia el abismo de plata. El poema cubierto de hierro (tesón de puertos a ritmo de Ruby Tuesday) que se erige impenetrable como una colina de mariposas en boca de un perro rabioso: el aleteo que se mece en el aire entre arrecifes de luces y cometas fugaces de brujas o hadas.

Y el barquito de papel y los relámpagos pillando la ira del océano, el batir de alas contra las rocas, el ave que cae muerto en la playa cuando se apaga el trueno y no me queda nada y siento frío. Sólo mi perrito atragantado de calaveras en el patio del Perla Negra.

Amor mío, he aquí mi barquito de papel, mi bandera, un tatuaje que agita sus alas púrpuras y deja ver tu belleza: mujer, mar adentro, vida mía, tu nombre escondido en la arena.

6 comentarios:

Karen Kawakabu dijo...

Maravilloso, Luis, aunque tu voz sexi, de trueno como dices, hace que me recuerdes a uno de mis personajes favoritos, Batman,je

Besos

GODDES dijo...

Luis Daniel:

Tus palabras son las luces que iluminan mi andar por estas calles ruidosas de Madrid. He impreso el texto, lo llevo cerquita del corazón esperando que se convierta en un día de lluvia en un barquito también

Besos

luis daniel pulido dijo...

Karen:

Sheldon, de Big Bang Theory, lo dice a cada rato "I'm Batmannng"

Besos

Yuri:

Que llueva, pido a Santa Patita, que llueva

Besos

marianatrenz dijo...

El mar, siempre el mar

Luis Daniel, siempre Luis Daniel

Ya vi el video, ella es sexy

Besos

ana claudia dijo...

El mundo debería esta lleno de barquitos, capitán

Besos

luis daniel pulido dijo...

Mariana:

Me sentí clon, ja

Gracias

Besos

Claudia:

Eso. Estoy de acuerdo. Yo apuesto por un mundo de barquitos

Besos